de policias
Señalar que recibió una llamada ofreciéndole dinero por inmunidad para operar aquí el robo de autos y deslizando la sospecha de las malas relaciones del anterior mando en la corporación policiaca, está generando el primer intento de desestabilización a la gestión municipal.
De nuevo Villa Encinas se equivocó y alebrestó al enjambre del pasado con respuesta de claros tintes de golpeteo.
Vamos por partes:
Su antecesor y pésimo jefe policiaco, Oscar Barragán Valdez además de Javier Velderráin lo enfrentan en las propias oficinas de la Policía para provocarlo y con ello originar en "defensa del honor" un escándalo mayor.
Por lo prontó Villa Encinas no cayó.
Barragán y Velderráin saben que Villa es el Talón de Aquiles de Astiazarán y van por él. Lo denunciaron por difamación y le piden al propio Alcalde su cabeza para que enfrente el juicio que emprendieron.
Con eso le atizan fuego a la hoguera pues saben que el titular de Policía difícilmente se queda callado, pero en las actuales condiciones hablar ya le cuesta luego de tremenda regañada de parte del propio titular del ejecutivo municipal.
Aunque en el fondo el propósito pudiera ser también una cortina de humo que les favorezca, --no debe descartarse-- los anteriores mandos no buscan salvar el honor, sino deshonrar la marcha del gabinete municipal porque las cosas van en serio y a fondo en la indagación sobre todo el quehacer del trienio 2003-2006, donde ambos fueron beneficiarios del zatarainato.
Convertidos en golpeadores buscan llevar a una esquina a Astiazarán y forzar una negociación de alfiles, Villa por Bueno, moviéndose para dejar todo como está --o como quedó, mejor dicho--.